Era una mañana nebulosa y fría en la campiña, uno de esos días apacibles que quedan resguardados en la memoria, en el ropero de las añoranzas y los recuerdos, cuando caminamos por la orilla del río Lerma, entre las flores minúsculas y de intensa policromía que agitaba el aliento del aire, el follaje de los [...]