Como las flores que un día de antaño se desprendieron y conservaron su belleza y gracia hasta la hora postrera de sus existencias, los nombres de mujeres -Carmelita, Eréndira, Lupita, María, Natalia, Rosario, Teresa- flotan plácidamente y viajan por el agua verdosa, ondulada por las caricias insistentes, provocativas y suaves del viento que arrastra el [...]